Casi siete de cada diez neerlandeses utilizan la calefacción eléctrica para reducir los costos energéticos.

Mantener los costos energéticos en un nivel bajo

Para reducir los costos energéticos, un gran número de hogares recurre a la calefacción eléctrica como complemento de la calefacción a gas; casi siete de cada diez neerlandeses (69 %) lo hacen. Otras medidas populares consisten en comprar electrodomésticos de bajo consumo energético (48 %) y bajar el termostato de forma estructural (41 %). Cambios de comportamiento más modestos, como tomar duchas más cortas (30 %) y utilizar la electrónica de manera más consciente (29 %), también son ampliamente adoptados para reducir la factura energética.

Además de estos ajustes de comportamiento, muchos neerlandeses también optan por inversiones más importantes en su vivienda. Así, el 60 % ha instalado doble acristalamiento o vidrio HR++, y el 44 % ha añadido aislamiento adicional en paredes, suelos o techo. Adaptaciones eficaces pero más modestas, como las tiras aislantes contra corrientes de aire (42 %) y la programación del termostato (40 %), también resultan populares.

Ayuda del gobierno

Aunque la reducción de costos es una prioridad para muchos hogares, el medio ambiente (14 %), así como la comodidad o la salud (13 %), también desempeñan un papel para algunos en la disminución del consumo de gas. Los hogares indican que invertirían más en soluciones sostenibles con la ayuda de las autoridades públicas. En particular, la regulación de los precios de la energía y las subvenciones para inversiones sostenibles son consideradas deseables por la mayoría (41 %). Solo el 13 % prefiere una compensación financiera o ayudas directas.